Volver a creer. #1

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Capítulo 18.

Capítulo 18.
 

 

Soy consciente de que mis labios están presionando los suyos. Abro mis ojos sin poder evitarlo sorprendida por esto, él me mira con fijeza con esos ojos azules. Oh dios, esto es tan normal. Raizel está besando a su jefe, muy normal.

Me separo de manera lenta todavía incrédula por lo que he hecho.

—Cayden… yo…

Él me mira, no puedo descifrar su rostro y eso me frustra. ¿Qué demonios está mal conmigo?

Pienso en decirle que esto fue un desliz del momento pero entonces jadeo al sentir la presión de sus labios contra los míos nuevamente y está vez sus labios se mueven besándome de verdad, cierro mis ojos al sentir como el beso es tan suave y dulce y me dejo llevar sin pensar en las consecuencias que conllevara esto y le correspondo.

En este momento soy toda emociones, mi corazón está eufórico, mi respiración esta agitada pero noto que no soy la única afectada y eso me hace sentir mejor.  

Se aleja y abro lentamente los ojos, él se lame los labios y juro que no puedo evitar pasar mi vista por ellos. Muero por otro beso y eso está tan mal.

—Oh por dios —Logro decir llevándome las manos hasta mis labios.

Me levanto del sofá como un resorte.

No, no, no. Esto es un error.

—Rose..

—Lo siento, maldición —Murmuro llevando mis manos hasta mi cabeza—, esto no debió pasar… estaba vulnerable… oh no.

En este momento no puedo pensar con claridad, no teniendo a Cayden en mi sofá. Está tan cerca que las ganas de besarlo queman entre mis venas. A cabo de serle infiel a Keith cierro mis ojos con fuerza.

Me siento muy mal, me siento mal porque definitivamente el beso me encanto y me siento aun peor al saber que quiero volver a besarlo.

Él no dice nada lo cual me preocupa, se quedó mirando un punto fijo y muerdo mi labio incapaz de formular una palabra coherente. Me daba cuenta de que las cosas entre Keith no iban muy bien que digamos pero de ahí a necesitar un beso de otra persona… esto es terrible.

Me paro en frente suyo y él levanta la vista.

—Por favor di algo —Pido soltando un suspiro.

— ¿Qué quieres que digas?

—Regáñame, grítame, dime lo estúpida que fui por haberte besado sabiendo que el tema con las mujeres es delicado para ti —Trago saliva—, dime lo que quieras, hasta que el beso estuvo fatal y que no soy tu tipo pero por favor no te quedes callado.

Él se levanta lo que nos deja demasiado cerca el uno con el otro, tomándome totalmente desprevenida coloca sus manos en mi mejilla obligándome a mirarlo directo a sus ojos.

— ¿Quieres que diga algo? Está bien —Pestañea un par de veces y suelta un largo suspiro—. El beso me encantó, eres totalmente mi tipo y me gustas aunque sé que no debas gustarme. No cuando le hice una promesa a Ger.

El aire abandona mis pulmones.

¿Le gusto?

Santa mierda, le gusto.

Una parte de mi está brincando de alegría y quiere gritar de felicidad pero esa otra parte me está regañando. Raizel tu solo le estabas buscando pareja, no debías terminar siendo una de las opciones.

¿Me gusta?

No lo sé, en este momento estoy tan confundida que siento que mi cabeza me da vueltas y en cualquier momento saldrá humo por mis orejas.

—No sé qué decir Cayden —Coloco mis manos encima de las suyas—. No puedo con esto, yo… tengo novio.

Eso lo hace dar un paso atrás y sus manos caen a sus costados negando con la cabeza.

—Creo que tal vez solo nos dejamos llevar como dices.

No sé porque esas palabras no me gustaron.

—Finjamos que esto no ocurrió —Digo y él me mira—, esto fue un terrible error, solo finjamos.

—No me puedes pedir eso.

—Fue un error Cayden, tengo novio y —Trago saliva apartando la mirada—, lo quiero mucho.

Él parece morder su lengua y asiente.

—Creo que debería irme.

Asiento de acuerdo con él, ambos caminamos hasta la puerta y la abro para que salgamos hasta la puerta del jardín. Está vez él se adelanta y la abre saliendo sin mirar atrás. Mi corazón no se siente bien en este momento.

Se detiene, oh no. Voltea y camina hasta donde estoy me toma de la cintura y yo se lo permito.

—Si fingiremos luego de esto no importa mucho agregar otro beso.

Sus labios vuelven a juntarse con los míos y todo mi cuerpo reacciona de manera positiva, mis manos inconscientemente suben rodeando su cuello y él profundiza el beso antes de alejarme de su cuerpo y frunzo el ceño al ver que asiente con la cabeza y se va.

Nuevamente ¿Qué has hecho Raizel?
 

👠👔👠👔
 

 

— ¿Por qué me hiciste venir a las… —Mira su reloj—, nueve de la noche?

Muerdo mi labio nerviosa y me remuevo en la mi cama. Ambos estamos sentados en ella y yo he cerrado la puerta con llave no quiero que nadie escuche esto.

— ¿Mamá te conto lo de Cat?

—Sí y perdón por ser un idiota y no darte mi pésame por ese adorable animal —Coloca una mano en mi hombro—, ¿Por eso me llamaste?

Niego con mi cabeza.

—Es que —No sé por dónde demonios empezar—, Cayden vino para ver cómo me encontraba…

— ¿Qué? ¿El sexy jefe aquí?

—Ethan déjame continuar —Ruedo los ojos pero jugueteo con mis dedos incomoda—, el caso es que me escucho llorar e intento consolarme…

Suelta un “Aww” y lo fulmino con la mirada para que se calle.

—Ya me callo.

—Él dijo cosas muy bonitas y no sé cómo paso pero lo besé y luego él me beso. Ahora me acabo de dar cuenta de que no fue solo un beso si no fueron dos —Me llevo las manos al rostro—, pensé que me iba a mandar a la mierda pero termino diciendo que le gusto. Cayden Harrison  se gusta de mí, esto es tan irreal.

Ethan tiene la boca abierta y los ojos abiertos de la misma manera exagerada, espero que diga algo pero se mantiene en su trance.

—Muy bien ahora que necesito que hables te callas.

— ¿Esto es una broma?



Mila Baez

Editado: 06.10.2019

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