Volver a creer. #1

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Capítulo 30.

Capítulo 30.

 

Esther arruga el ceño pero antes de que hable yo lo hago.

—Esther, podrías bajar un momento, necesito hablar con mi hermano.

Ella asiente con la cabeza algo dudosa pero se va, miro en su dirección para asegurarme que haya bajado y luego volteo en dirección a mi hermano él cual me mira sin expresión alguna.

— ¿De qué estás hablando? —Pregunto y él no dice nada—, te estoy preguntando algo Dylan ¿Cómo es eso de que Keith me es infiel?

— ¿A caso no lo dijo la chica esta? Ella dijo viste a tu novio con otra.

Intenta entrar a su cuarto pero lo tomo del brazo.

—Demonios Dylan —Digo furiosa—, ¿Por qué no quieres decirme nada?

Él suelta un suspiro.

—Keith te es infiel, ya está, la chica lo dijo, tú lo viste.

Un nudo aparece en mi garganta.

— ¿Tú lo sabias? —Él agacha la mirada—, no puedo creerlo… tú sabias que Keith me era infiel y no me lo contaste.

Dylan intenta caminar hacia mí pero doy un paso atrás dolida. Él parece arrepentido pero no puedo entender porque lo ocultó, él nunca soportó a Keith ¿Por qué protegerlo?

—Yo… no podía… él iba a contarles y no podía permitirlo.

— ¿Contar qué? Dylan no te reconozco, mi hermano no dejaría que alguien me haga daño, tu permitiste que jugara conmigo ¡Maldición iba a casarme con él! —Grito cansada.

—No puedo decirlo… mamá…

—Cuéntamelo ahora Dylan Collins, porque ten por seguro que voy a ir con el idiota de Keith y le sacaré toda la mierda.

Traga saliva.

—Solo prométeme que no le dirás a mamá… —Niego con la cabeza—, Raizel…

—No, no puedo ocultarle algo y menos si es grave.

—Yo… soy un camello.

Frunzo el ceño sin entender. Pero de repente lo entiendo y abro la boca sin poder creerlo. Ahí me doy cuenta de que mi hermano luce más delgado y que tiene los ojos rojos.

—No, no… debes estar bromeando Dylan.

Voy a explotar, lo voy a hacer en cualquier momento por ello doy media vuelta y bajo junto con Esther la cual está con su celular.

—Linda tengo problemas con mi hermano, lo siento pero es un problema familiar…

Ella me regala una sonrisa.

—Tranquila iré a ver a Cayden… ¿Estás bien?

Seguro lo pregunta por las lágrimas contenidas y trago saliva asintiendo.

—Dile que iré mañana de nuevo… hoy lo veo imposible mi cabeza está hecho un caos de emociones y tengo más mierda que solucionar primero.

Me despido de ella y subo arriba abriendo la puerta de la habitación de mi hermano sin importarme nada. Él está sentado y me mira sin decir nada y yo actúo. Comienzo a buscar en sus gavetas y hago un desorden.

— ¿Qué mierda haces?

No le hago caso y busco en su armario, tiro la ropa colgada buscando, él me grita que pare pero no me muevo hasta que me toma del brazo y me aparto de un gesto brusco.

— ¿Dónde está? ¡¿Dónde escondes la droga?! —Grito—, ¡Lo tienes todo Dylan!

Llevo una mano hasta mi boca y me alejo de él con un movimiento brusco.

— ¡Tienes dinero, estudios y una familia que te ama! ¿Por qué mierda lo haces?

Él traga saliva y se encoje de hombros, quiero golpearlo pero sé que esa no es la solución.

—No lo sé, necesitaba dinero para unas clases y un amigo me dijo…

— ¿Amigo? —Pregunto con burla—, un amigo jamás te diría que vendieras yerba ¿Dónde demonios lo haces?

Duda antes de hablar.

—En el colegio y en algunos barrios…

—Oh por dios —Susurro—, ¡Estás loco! Pero Dylan no solo la vendes puedo ver en tus ojos que también consumes…

— ¡Solo fumo un porro de vez en cuando!

— ¿Y crees que eso está bien? ¡Voy a contárselo a mamá! Yo no puedo con esto.

Él me toma del brazo con fuerza y me empuja hacia atrás haciendo que mi espalda impacte contra la puerta del armario, hago una mueca por el dolor.

—Raizel, mierda… lo siento… yo  no quería.

Sin poder aguantar me parto en un llanto desgarrador.

Primero Cayden, luego Keith y ahora mi hermano. No puedo con todo esto y lloro sin importarme.

—Dylan, te quiero mucho pero en estos momentos estoy tan decepcionada que no quiero hablar contigo.

Mi barbilla tiembla y siento que mi respiración me falta estoy tan dolida que no sé cómo soportar este dolor. Él tiene los ojos cristalizados y se ve arrepentido pero es tarde, no quiero saber nada de él.

Salgo de su habitación cerrando la puerta de un portazo. No quiero saber nada voy directa a mi habitación donde me acuesto en mi cama y me permito llorar. Soy toda emociones, estoy triste por Cayden, enojada con Keith y decepcionada con Dylan.

En estos momentos solo quiero dormir, dormir y nada más.

***

Estoy con Keith en un restaurante, él creé que no sé nada de que me es infiel y que quiero recuperarlo. Fue al baño y este es el momento para revisar su celular. Pero una clave me detiene ¿Desde cuándo tiene clave? Intento con mi nombre pero no funciona así que pruebo con el famoso uno, dos, tres pero tampoco y por último intento con su apellido más su segundo nombre y funciona. Veo un mensaje nuevo y entro en él.

Lisa “Alumna”

Espero con ansias el próximo viaje amor.

Quiero que volvamos a tener todo ese sexo salvaje, eres tan sexy.

Una arcada me invade por completo y comienzo a revisar más mensajes.

Vale “Alumna”

Tú y yo está noche ¿Qué piensas?

Lo que más me enoja es ver la respuesta.

Claro muñeca, dame tu dirección.

Y esos no son los únicos mensajes hay muchos más, y en eso me percato que cuando yo estaba sufriendo por la muerte de mi adorada Cat él se la paso follando con sus estudiantes en ese viaje. Una ira impresionante me agarra por completo y me levanto tomando mi bolso y salgo del lugar tirando el celular al piso el cual se rompe de un estruendo que llama la atención de todos. Eso es lo menos que se merece, debe agradecer que no quiero ir a su apartamento a incendiarlo todo.



Mila Baez

Editado: 06.10.2019

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