Volver A Enamorarte

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La temporada de Rosa, junto a la angustia del presente y pasado 1

Bajamos por el elevador al piso 5, mientras Glen me dice, que no me tengo que estresar por los inoportunos cambios de actitud de mi jefe, mientras le respondo que me tiene hasta la corinilla con sus gritos.

- ¿Y qué haces en esta editorial? – me respondió después de que le conté el pequeño percance en la editorial de mi padre.

-Solo en este lugar aceptaron mi solicitud de empleo, así que acepte sin dudar.

-La verdad, ¿No entiendo que haces editando revistas con nosotros? después de que me contaste tu gran estudio en Inglaterra – noto leve sorpresa en su tono de voz

-Como ves, las editoriales prefieren experiencia, en vez de tres años de estudio en la mejor academia de edición de Inglaterra – la verdad estaba triste por no ejercer mis estudios como es debido.

-Entiendo.

Llegamos a la expendedora de café, cuando otra pregunta llego a mí.

-Glen – llamo su atención

-Dime Alice.

-De que trata la temporada de “Rosa” – tengo mucha curiosidad por este tema. Veo como su cara cambia de sorpresa a divertida

- ¿Nadie te ha explicado aun verdad? – niego – La temporada de Rosa le llama algunos al tiempo de edición, te preguntaras porque así. La rosa tiene un crecimiento, platas la semilla, la riegas y la cuidad, va creciendo, se vuelve fuerte y hermosa, con el tiempo después de ser cortada se marchita. A nuestras revistas la llaman así “La temporada de Rosas”, ¿Entiendes el concepto? – asentí

La verdad es un concepto muy ingenioso con el tiempo de una flor crear una revista, no me cabe en la cabeza quien…

- ¿Quién invento ese concepto Glen? – le dije a mi compañero

-Fue Luka hace 5 años.

Después de lo que me hablo Glen de Luka, todo tienen un poco de sentido. A él lo respetan mucho en la editorial y todas las reuniones ejecutivas está invitado, a como me dijo Glen, después que mi jefe hizo este concepto de la “Rosa” las ventas de las revistas se elevaron y crearon un gran impacto en el comercio.

-Ya me voy, nos vemos mañana – veo que mi jefe también está dispuesto a irse.

-Si también me voy… ¿Alice? – me llama

-Dime

-Mañana necesito que me ayudes a ir a la casa de unos chicos famosos a hacer unas entrevistas y quiero que me acompañes, además, no quiero que estés incomoda, ya me di cuenta de lo que te dijo Glen y quiero que sepas que aquello que paso hace 10 años no afecte en nuestra relación laboral. – no entiendo porque a la relación laborar.

- ¿Porque hablar de la relación laborar? – ¿a qué quiere llegar?

- En este trabajo se van a tocar muchos temas que tal vez te afecten.

-¿ Tu que sabes de mi como para decir que algo me va a llegar a afectar? – lo miro desafiante

-Respóndame esto – se acerca a mí – ¿Porque te fuiste a terminar tu colegiatura a Inglaterra y tu universidad días atrás cuando te propuse que fueras mi novia?

No por favor, ya no quiero recordar esos tiempos, solo era una niña ingenua con la loca idea del amor. Pero el destrozo toda esperanza.

-Tu sabes muy bien lo que hiciste – en estos momentos agradezco que no haya nadie en nuestro piso - ¡NO ME VENGAS A RECORDAR COMO ME ENTREGUE A TI ESA NOCHE! – me siento frustrara, siento como las lágrimas se acumulan en mis parpados.

-YO NO TE OBIGUE A HACER ALGO QUE NO QUISIERAS – me toma de los brazos y me acerca a su cuerpo – Yo… Yo te amaba y tú a mí, y en ese momento de mi vida no tenía a nadie y tu mejor respuesta fue irte de mi vida y dejarme destrozado – hablo esta vez más tranquilo.

Siento que en cualquier momento me quebrare en mil pedazos como en aquel tiempo. Yo de verdad lo amaba demasiado y lo que paso no lo he podido superar.

-Yo… no puedo seguir aquí – me salí del agarre de Luka – Yo lo único que quiero es un trabajo en paz.

-Y lo tienes Alice… Yo solo… me arrepiento en ese tiempo de no haberme confesado a ti como era debido – tomo aire unos segundos -  Yo de verdad te amaba, y me atrevo a decir que después de 10 años he estado con muchas mujeres y todavía te sigo amando y sufriendo por ti de la misma manera.

- ¡Que! No, no puedo seguir aquí – me alejé lentamente de Luka y me dirigí corriendo hacia el elevador.

-No, ALICE ESPERA – veo como las puertas del elevador se cierran y como todo el dolor vuelve a mí.

¡Que hare! ¡Que hare! este sentimiento no puede volver, ni tampoco él me puede amar. Luka está equivocado, está equivocado, seré capaz de enfrentarme a esto… y con estos sentimientos volví a mi departamento.



E.D. Umaña

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En el texto hay: amor com

Editado: 11.07.2018

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