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Mi odioso, pero guapo compañero 4

Glen y yo tenemos unos meses de noviazgo. Claro está que en la editorial nadie lo sabe, no queremos armar chismes absurdos, ya que queremos tener nuestra relación laborar tanto como la sentimental totalmente aparte de esta zona de nuestra vida.

Hace unos días voy notado su comportamiento algo extraño, y en especial el día de hoy. No quiere que me hacerme demasiado a él, además que desde la mañana le ha llegado algo del servicio postal, y se ha puesto muy nervioso por cada movimiento que da.

-Glen, necesito que vayas a traerme unos papeles al área de ventas – Glen al oír esto de parte de Luka se pudo notar su cara de desentendimiento por su parte.

- ¿También hago de secretaria?

-No amigo, pero soy tu jefe- y sin replicar más, Glen se encamino al área de ventas.

Bien ahora es que tengo mi oportunidad. No es que no confié en mi novio, pero me encuentro preocupada por la situación que lo tiene tan tenso, y si el no piensa decírmelo, me atreveré a averiguarlo.

- ¿Qué es esto? – al ir leyendo los papeles, no me puedo creer lo que veo - ¿Propuesta de matrimonio?, acaso estamos en el siglo XV.

Al seguir leyendo en los papeles todo lo que encuentro es información de la chica, la cual también hay una fotografía. No puedo creer que los padres de Glen quieran forzarlo a casarse con esta mujer. Pero otra pregunta viene a mí, ¿No tenemos mucho tiempo en nuestra relación? Entonces, ¿El estará dispuesto a el matrimonio? De tanto pensar se me olvido lo que estaba haciendo y al escuchar unos pasos, dejo todo en orden y en su lugar y me dirijo a mi lugar de trabajo.

-Aquí están los papeles – Glen se acerca al escritorio de Luka, y este toma lo que le ofrece.

Tengo que salir de la incertidumbre de esta situación. Planeo preguntarle sobre esa propuesta, pero no me encuentro dispuesta a su respuesta, talvez por el miedo que esta misma crea.

Cuando la mayoría del departamento se fue después de sus horas laborales, decidí quedarme hasta que él se fuera, cosa que duro unas horas antes de preguntarme a mi cuando me retiraría.

- ¿No piensas irte Karla? – me dijo esto sin despegar su mirada de la laptop.

-No, además quiero hablar un asunto importante contigo.

- ¿De qué se trata? – al decir aquellas palabras, quita su mirada de la pantalla para dirigirla a mí.

-Sé que no debería meterme en esto, pero a causa de tu actitud me sentía intrigada sobre lo que te pasaba, así que leí los papeles que te vinieron a dejar por la mañana, ¿Me podrías explicar porque tus padres te quieren comprometer?

Por unos segundos se me queda mirando con una expresión neutra para después quitarse los lentes que usaba cada vez que utilizaba la computadora, y tocarse el puente de la nariz en un modo de cansancio.

-Porque lo leíste, no era necesario que lo hicieras.

-Lo hice porque necesitaba saber la razón de porque mi novio estaba tan distante. Ya me tienes acostumbrada a tu sonrisa y tus chistes malos, para que así, porque así te alejes – por un momento sentí que me faltaba el aire al lanzar todo aquello como una bomba – necesitaba saber qué tanto de afectaba ese “Algo”. Que, también afecta a mi entorno.

-Lo siento, no tenía por qué actuar así. Además, el asunto ese del matrimonio no es casualidad con mis padres, está siendo muy intensos en que ya a mi edad tengo que sentar cabeza, la verdad me tiene frustrado.

-Supongo que sí, ¿Quién quisieran que lo fuercen al matrimonio?, se supone que estamos en el siglo XXI eso ya no se hace – me sentía tranquila después de aclarar las cosas, y también saber lo que él piensa de eso.

-Además – al decir estas palabras se levanta de su asiento para dirigirse a mi lado, y con una señal con su mano me indica que me ponga de pie para recibir lo que sería un inesperado abrazo – Necesito muchos más viajes contigo cariño, así que conmigo ya no tienes escapatoria.

 

 



E.D. Umaña

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En el texto hay: amor com

Editado: 11.07.2018

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