Voy A Conquistarte -Saga Amor o Atracción Libro 2

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CAPÍTULO 9

Louis.

Habían pasado tres días desde la última vez que vi a Patty… y solo faltaban tres días para que junto a mi madre regresara a Medellín, antes de volver a Miami.

— ¿Estás arrepentido?

— Esa palabra es desconocida para mí.

— Si tú lo dices.

— No me arrepiento de acostarme con tu amiga y no volver a llamarla, Además pronto cambiaré de número.

— No tienes que convencerme a mí de eso —me molestó su voz, así que tomé mi celular y marqué el número de Laura…

— Hola Louis —dijo en cuanto respondió.

— Te extraño.

— También yo. Regresaré en tres días.

— Sabes que estaré esperando.

— Solo quería escuchar tu voz.

— De acuerdo, Llámame en cuanto llegues.

— Cuenta con eso.

— ¿Te sientes mejor? —dijo mi prima cuando terminé la llamada.

— Sí —mentí, la verdad era que no podía sacarme a Patty de la cabeza «Eres un desgraciado» gritó mi conciencia.

— Salgamos un momento Louis —me tomó de las manos y me hizo levantar.

— ¿A dónde?

— A un lugar que no imaginas.

Jesse tenía razón, no imaginé que me llevaría a ese lugar. Estábamos en el cementerio.

— Desde que llegué hace veinte días es la segunda vez que vengo.

— Él fue un buen padre.

— Lo fue. Recuerdo que tenía siete años cuando llamaron a mi papá. Estábamos jugando, mi mamá, él y yo… y recibió una llamada. Viajaron por la noche, yo quería ir con ellos, pero no me permitieron ir.

— Ellos llegaron al día siguiente.

— Durante el viaje recibieron una llamada. Tú papá llegó sin signos vitales al hospital.

— Él fue un buen padre —me incliné para pasar mi mano por la inscripción de la tumba—, lo supe ese día cuando fue por mí, me llevaron a comer y luego a ver a mi mamá.

— Sé que a veces te cuestionas sobre lo que hubiera sucedido si estuviera vivo. Yo también pienso lo mismo.

— Mi padre me daba todo lo que le pedía. Ese día fuimos por mi regalo de cumpleaños. Mi mamá se oponía —la miré y vi sus lágrimas correr, también por mi rostro corrían—, ella tenía razón, yo era muy pequeño para tener una moto.

— ¿La que tienes guardada?

— Sí, nunca aprendí a manejarla, solo la tengo para…

— No Louis —me abrazó—, no fue tu culpa.

— Sí, fue mi culpa. Si no hubiera insistido en ir ese día mi papá aún seguiría vivo.

— No Louis, no fue tu culpa. Dios tiene el futuro de todos en sus manos.

— Creí que Dios era bueno —ella tomó mi rostro entre sus manos y empezó a secarlas.

— Me duele que pienses así. Louis, mírame —le obedecí sin importar que me viera llorar, ella es mi hermana y sé que me quiere como yo la quiero.

— A Federic Unich nunca le hubiera gustado verte así, lo que pasó fue un trágico accidente así que ya es suficiente de cargar con esa culpa. Eres un buen hombre —«No soy un buen hombre» pensé—… yo sé que lo eres y por eso mereces ser feliz —dijo, como si hubiera leído mis pensamientos.

Salimos del cementerio.

— Gracias Jesse —la abracé, sus palabras era lo que necesitaba.

— ¿Quieres caminar un poco?

— Sí —caminamos en silencio, hasta que su celular sonó, ella leyó el mensaje y sonrió.

— ¿Quién es?

— Es James.

— ¿Y qué quiere?

— Solo saludar.

— ¿Sabes que estás sonriendo como una tonta enamorada?

— James es solo mi amigo Louis.



Hellen

Editado: 14.12.2018

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