Voy A Conquistarte -Saga Amor o Atracción Libro 2

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CAPÍTULO 14

No podía creer lo que mis ojos veían ¿Mi madre en los brazos de un hombre?

— ¡Louis!

— ¿Qué significa esto? —pregunté nuevamente. Al parecer mi mamá no sabía que decir.

— Mi nombre es John Sin'ch. El novio de tu mamá.

— Creo que no escuché muy bien.

— Hijo, quería decirte, no esperaba que vinieras hoy —sentí hervir mi sangre ¿Mi mamá tenía novio? Sin pensarlo caminé hacia el hombre y le di un puñetazo provocando que cayera de espalda.

— ¡Basta Louis! —mi mamá ayudó a que se levantara. Intenté golpear al hombre nuevamente, pero James se interpuso.

— No hagas algo de lo que puedas arrepentirte después.

— Aparta tu trasero de mi camino James. Este no es tu problema.

— James, lleva a Louis a un lugar donde pueda respirar aire fresco —escuché la voz de mi prima tras de mí.

— ¿Tú lo sabías?

— Cuando estés calmado hablaremos —respondió.

— No quiero hablar ninguna estupidez —dije mientras me dirigía hacia la puerta de salida. Debía alejarme de ellas. Nunca pensé que las dos mujeres que más amaba me defraudaran. Ambas me habían mentido

Salí de ese lugar y fui al único lugar donde podría desahogar la ira que me invadía en ese momento.

Patty.

Dividir mi tiempo entre la universidad y la editorial era un poco estresante, pero amaba a hacer ambas cosas y es por eso que debía buscar la manera de distribuir el tiempo para no descuidar ninguna de las dos. Esa era la razón por la que junto a mi madre habíamos ido a un día de relajación, nada mejor para el estrés que las manos milagrosas de un masajista.

— Gracias por este día mamá.

— Todo por mi hermosa hija.

— ¿Quieres regresar a casa ya o…?

— ¿O qué?

— Podríamos visitar un restaurante donde sirven la mejor comida que jamás hayas probado.

— Me convenciste, vamos.

Mi mamá me llevó a un restaurante francés y de verdad no se equivocaba los platos que allí servían eran una delicia. Salimos y cuando nos disponíamos a cruzar la calle sentí que un auto me golpeó.

— Hija —escuché el grito de mi mamá antes de que todo se tornara oscuro.

Abrí mis ojos y lo primero que vi fue a mi papá que no quitaba su mirada de la mía.

— ¿Papá? ¿Dónde estoy? —llevé mis manos a la cabeza al sentir un dolor terrible.

— Estás en una clínica.

— ¿Por qué?

— ¡Hermanita! —Frances me envolvió en sus brazos.

— ¿Dónde está mamá?

En ese preciso momento, mi madre entraba, pero mi vista no se centró en ella sino en el hombre que la acompañaba. Era muy guapo, cabello rizado, ojos pardos, alto y buen cuerpo.

— ¡Qué músculos! —mis padres me miraron. Mi mamá sonrió, pero mi papá tenía el ceño fruncido.

— Parece que la señorita recibió un golpe más fuerte del que imaginé —dijo y fue cuando me di cuenta de que había revelado mis pensamientos a mis padres y me sonrojé.

— Patty, deberías guardar esos pensamientos para ti —comentó mi hermano aumentando así el rojo de mis mejillas.

— ¿Qué, que hago aquí? —dije para pasar la vergüenza.

— Estás aquí porque el señor aquí presente te golpeó con su automóvil —dijo mi padre.

— Yo lo siento. Señorita discúlpeme por atropellarla, juro que no la vi.

— No se preocupe señor…

— Elías Santrich.

— Es un placer, soy…

— Patty Jiménez —sonrió, seguro mis padres le dijeron mi nombre.

— No lo puedo creer hermanita ¿Acaso no sabes quién es él?

— ¿Debería saberlo? —dije y miré confundida a mi hermano quien cubría su rostro con sus manos como si hubiera dicho algo estúpido. Mi mamá seguía sonriendo.



Hellen

Editado: 14.12.2018

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