Y qué importa?

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Mey

Pienso que por fin la vida me sonríe, los días con Phill eran un sueño maravilloso del que no quería despertar.

Con él todo era risas, Aleyn estaba como en un hechizo donde Phill era el príncipe que rescataba a su madre de un mundo (muy malo... bueno eso es lo ella dice. La veo más feliz desde que Phill esta con nosotras y eso definitivamente me gusta.

Es encantador y consiente mucho a Aleyn, le compra dulces y juega con ella. Pero cuando está conmigo, parece transformarse. El hombre tierno y gentil sigue en él pero se combina con uno apasionado y posesivo. Ha pasado varias noches en nuestra casa, incluso ya tiene algo de su ropa en mi armario. A veces nos lleva a su casa, le prepara la habitación de huéspedes a Aleyn, aunque él dice que ya es de ella, y a mi me hace dormir con él. No es que me queje, pues ambos sabemos que dormimos mejor juntos.

Hace tan solo unos minutos pasó algo muy raro: íbamos los tres camino en su casa donde dormiríamos esta noche cuando nos detuvimos en un supermercado para comprar algo de comida. Phill dejó que Aleyn escogiera algo que le gustara mientras nosotros íbamos a buscar otras cosas, recorrimos todos lo pasillos y en un momento nos separamos. Quise tomar una lata de un estante bastante alto pero no alcanzaba, un cuerpo a mi espalda se estiró y tomó lo que yo quería, como estaba bastante cerca de mi me gire pensando que era Phill, pero me llevé una sorpresa al ver a un joven muy alto ofreciéndome la lata.

Le agradecí que me ayudara y cuando me iba a marchar él inició una conversación.

- Soy Cristopher.

- Mey.

- Que lindo nombre... igual que tú.

- ¿Disculpa?

- Lamento ser tan directo, pero hablo en serio.

- Eh... gracias- quise marcharme pero de nuevo me detuvo

- ¿Me darías tu número?

- No te conozco, no te...- no había terminado de hablar cuando siento unos fuertes brazos rodear mi cintura

- ¿Sucede algo, amor?- dice Phill enfatizando la última palabra

- No cariño, ¿ya encontraste las cosas?

- ¿Tienes novio?

- Sí, lo tiene ¿te importa?

- Tranquilo amigo, no quiero problemas.

El tipo se va y escucho a Phill gruñir "imbécil", lo que me causa gracia. Lo beso en la mejilla y le sonrío para tranquilizarlo.

- ¿Por qué eres tan hermosa Mey? Llamas la atención de idiotas como ese.

- ¿Esos son celos, Phill?

- Lo son. Unos jodidos celos porque ese tipo estaba coqueteando contigo.

- ¿Y yo le presté atención?

- No pero...

- Entonces no hay nada de que preocuparse. Sabes que te quiero a ti... y solo a ti.

Su sonrisa se ensancha y reparte besos por mi rostro, sentimos a Aleyn correr hacia nosotros y Phill se arrodilla para tomarla en sus brazos como si fueras una pluma. En momentos como este puedo notar lo fuerte que es este hombre, me es inevitable mirar sus brazos, justo donde se marcan sus músculos, aunque no es solo físicamente pues su mente es como una trampa de acero. Muerdo mi labio inferior inconscientemente y él lo nota porque veo como sus ojos están detenidos en mi boca.

Me sonrojo y miro hacia otro lado, tomo la mano de mi novio y caminamos hacia la caja a pagar todo.

Nos atiende una chica que no deja de mirar a Phill lo cual me molesta demasiado, ahora la que está celosa soy yo y como él no se quedó callado yo tampoco lo haré. Chasqueo mis dedos frente al rostro de la chica para llamar su atención.

- Se te está cayendo la baba, niña. ¿puedes dejar de mirar a mi novio y decirme cuanto es?- la chica me mira mal pero no me intimido, es una niña para mi, debe tener unos diecinueve años a lo mucho. Es linda, lo reconozco, pero no por eso la dejaré comerse a Phill con los ojos- Vamos, que no tengo todo el bendito día, mi familia y yo tenemos muuuchas cosas que hacer.

Ella nota el doble sentido que pueden tener mis ultimas palabras y quiere replicar, pero la miro fijamente algo altiva y la veo encogerse en su puesto. No sabía que podía provocar eso en las personas, y aunque suene algo malvada no me desagrada la idea.

Después de todo, la chica me dice cuando es y saco mi dinero pero Phill, como siempre, se me adelanta y paga. Segundos más tarde estamos saliendo del supermercado y nos subimos al auto.

- ¿Esos fueron celos, Mey?

- Si si, mamá estaba celosa- dice Aleyn sonriendo

- Si, fueron celos, ¿algún problema?- miro a ambos quienes me sonriendo para luego mirarse entre ellos y negar con la cabeza. Phill voltea al frente, y aun sonriendo comienza a conducir a su casa.

Ahora que ya vamos llegando también me causa gracia lo que ha pasado, digo, nunca fui muy posesiva... pero con Phill todo parece ser diferente, todo. Puede que suene tonto, puede que suene cursi, pero hasta verlo sonreír cusa una gran emoción en mi que ya no puedo negar, sé lo que es.

La cuestión ahora es ¿qué siente él? Entiendo que me quiere, pero no sé hasta que punto. Las cosas que hemos pasado hasta ahora han sido maravillosas, una burbuja de felicidad que puede reventarse en cualquier momento si él sabe todo de mi. Y aunque Phill me ha demostrado que mi pasado es algo que puedo contarle y no me juzgará, soy yo quien se siente intimidada pues él es tan bueno que temo no poder estar a su altura. Le he planteado esto muchas veces, él solo dice que no debo pensar en eso porque nuestra relación no debe ser perfecta, que solo basta con lo que nosotros queremos.



neonix

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En el texto hay: romance, chick lit, jovenesadultos

Editado: 09.01.2020

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