Y qué importa?

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Mey

Sorprendentemente la semana paso en un abrir y cerrar de ojos. Ya es viernes y me dirijo a buscar a Aleyn.

Cuando me toca un semáforo en rojo mi teléfono suena, miro la pantalla y es un numero desconocido.

- ¿Hola?- pregunto al contestar

- ¿Señorita Kinsley?- responde una ronca voz que me parece conocida

- Si, ¿Que desea?- respondo sin prestar atención a mis pensamientos

- Soy un profesor de Aleyn, señorita. La llamaba para informarle que habrá reunión de padres y apoderados el día jueves de la próxima semana, aún no se ha decidido la hora pero Aleyn se lo dirá en cuando sea posible.

- Esta bien, gracias por informarme profesor, ahí estaré- contesté. poco después nos despedimos y corte la llamada justo cuando el semáforo dio verde

Seguí manejando y a los diez minutos llegue a al colegio. Aparque y salí en busca de mi pequeña y no tuve que caminar mucho para encontrarla. Estaba en una banca fuera del colegio, leyendo un libro.

Aleyn levantó la mirada y cuando vio que yo estaba ahí, grito emocionada.

- ¡Mamá!- dijo corriendo hacia mi. Yo me puse a su altura y la recibí en un abrazo.- Ni te imaginas mamá, hoy fue un día genial. Mi profesor de historia me felicitó y...- Yo la escuchaba hablar con una sonrisa en mi cara.- Y también dijo que mi nombre era bonito.

- Vaya pequeña, con lo genial que fue tu día me imagino que no extrañaste- digo haciendo un puchero fingiendo tristeza. Por el rabillo del ojo pude ver una persona acercándose.

- No mamá yo te extrae mucho- habló Aleyn abrazándome fuerte

- Bien cariño, que te parece si vamos por un helado para celebrar ¿si?- ella asiente rápidamente

- Hola, Buenas tardes Señorita Kinsley- dice una voz grave, la misma del teléfono

Me separo de mi hija y miro hacia arriba. Veo unos ojos azules y una sonrisa que no puedo descifrar. 

- Buenas tardes- me paro correctamente, y puedo ver que el hombre es muy alto

- Mi nombre es Phill, soy el profesor de historia de Aleyn. Hablamos hace un rato por teléfono.

- Si, lo recuerdo. Y mi hija me ha hablado de usted hoy.

Aleyn nos mira a ambos con una pequeña casi imperceptible sonrisa.

- Mamá, ¿Puedo ir por ese helado? Me di cuenta de que aquí hay un negocio donde venden.

- Claro cariño, yo voy contigo- Aleyn mira a su profesor y luego niega con la cabeza.

- Puedo ir sola mamá, tu quédate conversando con el profesor. No te aburrirás, él es genial- miro al hombre y la ve con ternura. Acepto y le doy dinero, apenas lo recibe sale corriendo.

- Creo que se ha encariñado, discúlpela si es un tanto directa.

- No se preocupe,  muy inteligente y me gusta que sea directa, usted debió enseñarle eso . 

- Tráteme de tu, por favor. El "usted" me hace sentir más vieja de que ya soy . Dime Mey.

- Con todo respeto señorita, no tiene nada de vieja- dice él y me recorre entera con la mirada, lentamente, consiguiendo lo que no muchos pueden, sonrojarme. Es completamente diferente a cuando Javier intenta ligar conmigo, la mirada de Phill no dice "te quiero en mi cama".- Pero lo haré si haces lo mismo.

- ¿Y la directa era mi hija?- él se encoge de hombros- Bueno, Phill, ¿Querías hablar conmigo?

- Si. Aleyn y yo hablamos y me siento un entrometido. Te mencionaba solo a ti y por eso pregunté por su padre- me tenso de inmediato y él lo nota- No preguntaré más si eso crees, solo quería disculparme por meterme en lo que me di cuanta que es un tema delicado, Aleyn me contó que solo eran ustedes dos.

- Más que delicado Phill, es pasado. Si mi hija de dijo eso no dude en creerlo, ella sabe toda la historia. Seré directa como tu, y te contaré solo una cosa porque veo que Aleyn se ha encariñado contigo y no lo hace por cualquiera. Con nadie Phill. Su padre falleció antes de que ella naciera.

- Lo siento, no quería ser descortés ni nada, no quería molestarte.

- No estoy Molesta.

- Si lo estas, tus ojos me lo dicen- Me sorprendo por sus palabras

- No lo estoy, solo es algo que no tiendo a contarle a nadie y menos a desconocidos. Mi hija es inteligente y muy madura para su edad pero sigue siendo una niña. Su corazón es un tesoro y si alguien intenta si quiera ponerla triste, ten por seguro que haré lo que sea por protegerla- lo miro fijamente pero el no despega la mirada. Azul chocando con el verde en un ambiente lleno de tensión y algo de hostilidad.

- ¿Por qué me dices todo esto, Mey?

- Porque vi el brillo de sus ojos, puedes ser importante para ella y creo que es preferible dejar todo claro desde el principio.

- Tienes razón. Y no debes preocuparte que yo no quiero hacerle daño- sin sabe porqué sus palabras me relajan, le creo y no se porqué si ni siquiera lo conozco- Dices que se ha encariñado conmigo, pero es ella quien me ha cautivado. Quiero conocerla mejor y no te negare que también me gustaría conocerte a ti. Quizás algún día pueda saber que esconden esas esmeraldas atormentadas.

Se me corta la respiración, Phill da un paso hacia a mi y yo me enderezo lo más que puedo para no demostrar lo nerviosa que me pone. Él mira desde mis ojos hasta mis labios y devuelta, separando los suyos un poco sin acercarse más a mi.



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En el texto hay: romance, chick lit, jovenesadultos

Editado: 09.01.2020

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