¿y si lo intentamos?

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Cuenta conmigo

El fin de semana estuvo completamente aburrido, a lo único que me dedique fue a hacer los pendientes de la escuela y textear con mis amigas. El viernes luego de la fiesta en casa de Alice desayuné con ella y su familia, incómodo, por cierto, porque ambas teníamos cara de haber dormido la nada misma, literalmente. Luego me vine a mi casa y tuve que escuchar el reto de Thiago por haberle avisado tan encima de la fiesta y que no volvería a casa.

Ahora estoy acostada en el sillón con una mano colgando y mi otra mano sobre mi barriga viendo una película que Luke me recomendó.

Lo único que puedo decir es que me estoy quedando dormida.

Tome el control remoto y le puse pause, cambié de canal y lo dejé en un programa donde las novias buscan vestidos para su matrimonio, avise a Sam que estaban dando el programa y juntas nos pusimos a comentar los vestidos mediante mensajes. Siempre hacíamos eso.

Sentí pasos bajar las escaleras y luego vi a Thiago bajar con unos papeles en las manos.

-Veo que te trajiste el trabajo a casa.

Me miró con cara de pocos amigos y me reí.

-No te imaginas cuánto. - dijo sentándose en el sillón individual. - El jefe se volvió loco, quería unos papeleos para mañana mismo a primera hora, y me aviso ayer por la tarde.- dijo pasando su mano por su cara.- Me quedé toda la noche haciendo esta mierda.

-Hey tranquilo. - le dije acercándome y arrodillándome. - ¿Oye estás haciendo ejercicio? - le dije mirando sus brazos más marcados.

-Son naturales Emma.- dijo haciendo un gesto seductor.

Solté una carcajada y le di un manotazo en la pierna.

-¿Te estas poniendo más guapo para alguien?.- le dije arqueando una ceja.

-Que cosas dices Emma.- dijo rehuyendo de mi mirada.

-Thiago Jones. - le dije parándome.- Me estas ocultando algo.

Puse mis manos sobre mis caderas y lo mire incriminándolo.

-Vale vale. - dijo bajando los brazos.- Estoy conociendo a alguien, pero- dijo poniendo una mano frente a mi cuando mi boca se abrió.- No es nada, hace poco la conozco y no lo sé, creo que ya no estoy para estos rodeos.

-¿Qué?.- dije arrodillándome nuevamente.- Thiago no digas eso, ya sabes que para el amor no hay edad, y si la... ¿señora?... no, la muchacha... no tampoco, la mujer te atrae, deberías arriesgarte.

Mira quien habla Emma.

-Tú, renacuajo de 17 años ¿dándome consejos de amor?- dijo empujándome para que perdiera el equilibrio y callera aunque logré agarrarme de su pierna y no caer.

-¿Has escuchado esa frase "predica pero no aplica"?.- asintió.- Bueno esa soy yo.- dije riéndome.

-¿Por que lo dices?, no me digas que hay alguien rondando tu gran cabezota.- me dijo frunciendo el ceño divertido.

-Talvez si... Talvez no.…- dije parándome inmediatamente.- Cuando me cuentes de la mujer misteriosa talvez te cuente...- le dije alejándome con las manos detrás.

-Que pilla eres. - dijo entrecerrando los ojos.

Me encogí de hombros y le sonreí de manera exagerada.

-Haré panqueques.

-Me avisas cuando estén listos, pepe grillo.

 

Lunes por la mañana y estoy más feliz que una lombriz.

No mentira, es broma. Lo único que quiero es matar a la dueña de este colegio por tener un horario tan jodidamente asqueroso.

Pasé por la entrada principal del establecimiento y me dirigí a mi casillero. Vi la hora en el gran reloj que estaba en la entrada y marcaba las 7:51 am, tenía tiempo de sacar las cosas que necesitaba e ir al baño a ponerme un poco de maquillaje básico.

¿No lo mencione? Pues me quedé dormida y ni desayuno tuve tiempo de comer.

Para mi mala suerte el negocio no está abierto a esta hora por lo que tendré que esperar al primer receso o simplemente robarle un poco de comida a Alice o Sam.

Me miré al espejo del baño y saqué mi estuche donde tenía lo básico. Encrespé mis pestañas, puse un poco de máscara de pestañas y me puse un bálsamo labial color rosa que también podía servir de rubor, lo puse en mis mejillas y lo difuminé para enmascarar la palidez de piel. Sentí como la puerta del baño se abrió y entraba una niña de un grado menos. Se miró al espejo y acomodó su cabello, pude darme cuenta que era una amiga de Eleanor. Cuando iba a salir, pasé por detrás de ella y me siguió con su mirada a través de nuestro reflejo, cuando dirigí mi mirada hacia ella, bajó su cabeza y siguió haciendo no sé qué cosa.

Raro.

Talvez tenía muy cara de muerta o había exagerado con el rubor. Difumine más aún el rubor con mis manos y me encamine al salón.

Al llegar, Eleanor y Luke estaban en la entrada, faltaban un par de minutos para que sonara la campana y supongo que se estaban despidiendo para entrar a la tortura que sería no verse en hora y media. Pasé por su lado sin mirar a ninguno de los dos y me senté junto a Sam que ya estaba allí, arreglando sus cosas perfectamente.

Vi entrar al profesor y la clase comenzó.

Ave María Purísima sálvame.

 



María Vergara

#7095 en Novela romántica

En el texto hay: amigos, amor, primer amor

Editado: 16.04.2019

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