¿y si lo intentamos?

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Feliz cumpleaños (parte 2)

-¡YA ES MEDIA NOCHE!.- gritó Alice cuando apago la música indicando que ya era mi cumpleaños oficialmente. Sonreí y sentí mi rostro rojo por la atención que estaba teniendo.

Samantha apareció con un pastel de dos pisos, era color rosa pálido con letras en dorado donde se leía "Te queremos Emma", hice mohín con mis cejas por lo tiernas y atentas que habían sido mis amigas. Las velas venían soltando chispas y en cosa de nada los invitados comenzaron a cantar. En el minuto en que duraba la canción me encargué de regalarle una sonrisa a cada amigo y amiga que aparecía en mi campo de visión. Cuando la canción terminó quedé mirando a Luke quien me miraba con una sonrisa que casi provoco que mis piernas flaquearan e hizo un gesto con sus manos mostrando tres dedos.

Cerré los ojos y soplé las velas.

Los vitoreos estallaron junto con más confeti y la música comenzó a sonar de nuevo.

-¿Qué se siente ser la más vieja de nosotras?.- dijo Samantha enganchando su brazo alrededor de mi cuello.

-Se siente... fantástico. - las tres reímos y nos dirigimos a la cocina a repartir la torta en cada plato plástico.

-Pero que buena celebración. - dijo Leo entrando a la cocina.- Espero ser invitado para sus cumpleaños.

Alice y Sam soltaron al unísono un "obvio" y Leo río.

-¿Cómo estuvo tu día?.- le pregunté a Leo.

-Bien.- dijo moviendo la cabeza al ritmo de la música que sonaba.- Fui a almorzar con Amelia.

Abrí mi boca y me dieron todas las ganas del mundo por darle una sonrisa pícara pero Leo me detuvo antes poniendo su mano sobre mi boca. Comenzamos un juego de manotazos y golpes que hizo que Leo tropezara con un mantel en el piso y ambos cayéramos.

-Uy, amortiguaste mi caída. - le dije entre unas risas incontrolables. Leo nada más río mientras se retorcía en el suelo. Yo lo miraba divertida hasta que la humanidad de Luke apareció en el umbral de la puerta. Mi risa se fue aplacando y Leo y yo nos paramos aún con la risa queriendo salir.

-¿Ayudo en algo?.- preguntó Luke.

-Si, puedes llevar los platos. - le dije entregándole un par con una sonrisa rebelde que se me escapó, los recibió y empezó a repartirlos entre los invitados.

-Emma, creo que el alcohol entró en tu sistema.- dijo Samantha mirándome divertida.

-Claro que no.- le dije con una sonrisa divertida.

-Oh si-r.ío.- Tus mejillas ya se pusieron coloradas.

-No seas boba.

Salí de la cocina riendo y tirándole un beso en el aire a lo que ella hizo como que lo atrapaba y lo guardaba en un bolsillo imaginario de su polera.

Luego de haber entregado los pasteles, me dirigí a un grupo de mi cruzo quienes estaban bailando, al llegar todos gritaron e hicieron que me pegara un baile en el centro. Claro que el poco alcohol que había en mi cuerpo hizo que lo hiciera sin casi nada de vergüenza, al poco rato se unió Leo y luego se unieron todos. Luego de un rato estaba sudando y mi boca pedía algo líquido que la refrescara. Salí del grupo de baile y me dirigí a la mesa que tenía vasos y botellas botadas, liquido derramado en las mesas y el suelo.

-Hey.- dije viendo a Luke sirviéndose un vaso.- ¿Dónde está Eleanor? No la he visto.

Luke tomó de su vaso y se apoyó en la mesa para observarme de frente.

-Tuvo que irse, tenía toque de queda.

Asentí con la cabeza y me dispuse a mezclar alcohol y bebida en el vaso.

-¿Quieres emborracharte acaso?.- dijo Luke con una pequeña risa.

-¿Qué? ¿Por qué?

Al instante es que hice esas preguntas me di cuenta que la botella de alcohol la había confundido con la bebida.

Hice una mueca perezosa. Mi cerebro estaba un poco dormido.

-Rayos.- dije riendo.- Que tonta.

Miré el vaso y miré a Luke como diciéndole que hacer ahora. Mi amigo negó con la cabeza riendo y tomó mi vaso para derramar algo de contenido en el de él, luego tomó una bebida para rellenar mi vaso con ella.

Le sonreí y le asentí con la cabeza a modo de gracias.

-Siempre me ha extrañado que nunca te emborrachas. - le dije arrastrando un poco las palabras.- Es tu don.

Luke río y se encogió de hombros.

-Alguien tiene que cuidar a los demás, además si me afecta, pero no tanto.

Ladeé la cabeza y le sonreí.

-Nunca me dejaras aprovecharme de ti estando borracho.- dije riendo y antes de que pudiera darme cuenta de que tontería había dicho gracias a la poca circulación que estaba habiendo en mi cerebro Luke me asaltó con su comentario.

-Creo que me dejaría estando hasta cien por ciento sobrio.- dijo y me dio una sonrisa que mostraba sus dientes.

Me reí tomando su comentario como una broma pues no estaba en condiciones de analizarlo.

-Claro.- dije dando un golpe torpe en su hombro para luego apoyar mi cabeza sobre él, aspire su aroma y sonreí.- Hueles bien.

Me miró sonriendo divertido pues sabía que estaba diciendo cosas que ni a palos diría sobria.

-Ya, solo ignórame, has como que no existo.

-Eso es imposible.



María Vergara

#1384 en Novela romántica

En el texto hay: amigos, amor, primer amor

Editado: 16.04.2019

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