¿y si lo intentamos?

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Bandalismo

Respiré hondo cuando estuve frente a la puerta de la entrada. Me maldije una vez más al igual que lo hice en todo el trayecto de la escalera y abrí la puerta. Luke apareció en mi campo de vista llevando una camisa cuadrille en tonos azul y unas bermudas cafés claro. La sonrisa en su cara me indico que el análisis corporal que le hice con mis ojos fue notorio. Mis mejillas se sonrojaron levemente y le sonríe con confianza.

-Pasa.

Luke se agacho a la altura de Cooky para hacerle un par de caricias y jugueteos y luego se incorporó frente a mí. Me miró la cara con una pizca de diversión y no quise ni imaginarme en que fachas me encontraba.

-¿Y adonde me llevaras?.- pregunto tirándose al sofá.

-¿Eh?.

-Me invitaste a salir Emma, supongo que tienes alguna idea.

Una sonrisa divertida adornaba su rostro la cual me hizo entornar los ojos y sospechar de su mirada divertida hacia mí.

-Pff claro que tengo una idea.- reí nerviosa.- Iremos a...-chasqueé mis dedos esperando a que se me ocurriera algo.- Una sorpresa. Quédate ahí y... no te muevas.

Camine hacia atrás lentamente y al llegar a la escalera subí los escalones de dos en dos. Al llegar a mi habitación crucé la puerta del baño rápidamente, me deshice de mi ropa y me di una ducha en tiempo record.

-Wow, siete minutos.- dijo Sam viendo su reloj.

Salí del baño con la ropa interior puesta y me cambie frente a mis amigas sin pudor.

-No me digas que iras con esa polera.- dijo Alice con una mueca en su rostro.

-¿Qué tiene?.- dije en tono bajo para eliminar la posibilidad de que Luke escuchara.

-Es muy normal.

-¿Muy nor-? agh.- revolví los ojos y me dirigí al armario a toda prisa sacándome la polera blanca por la cabeza. Busqué una polera que no fuera tan "normal" hasta que encontré una con diseños triviales y escote tipo tambor.

-Ya, no me digas nada de la polera. Es esta sí o sí.

Alice revolvió los ojos y siguió observando cómo me ponía mi pantalón negro. -¿No tienes una aspirina?.- dijo sobando su cabeza.

Le apunte con mi dedo el velador y me acerque al espejo para ponerme, torpemente, la máscara de pestañas y un poco de labial hidratante.

-¿Adónde irán?.- pregunto Samantha con una expresión un poco preocupada en su rostro.

-Qué se yo, no puedo pensar bien, aun siento mi cabeza por explotar.

-Dile que no tenías planeado nada.

-¡Claro que no!.- dije con horror en mi cara.- No le diré "hey anoche estaba borracha, no estaba en mis cinco sentidos cuando te invite a salir". ¡Si fuera él me sentiría pésimo!.

Mis amigas asintieron reflexionando acerca del tema y Alice me paso mi bolso con todas las cosas dentro de él.

-Gracias- les lance un beso en el aire- Las llaves están abajo. Dejen cerrado cuando se vayan.

Salí de la habitacion y baje las escaleras normalizando mi respiración por lo cansada que me había dejado hacer todo tan aceleradamente.

-Estoy lista vamos.- le dije sonriendo al ver que tenía a Cooky en sus brazos.

-¿Te habías quedado dormida o qué?.

Su sonrisa me embeleso por unos instantes y carraspeé para sacarme de ese estado de trance debido a lo atractivo que se vea. Por lo menos le hizo caso al mensaje escrito en estado etílico.

Le sonríe inocente e hice un ademan con mi mano.- Olvide poner la alarma.

Bajó la cabeza queriendo ocultar nuevamente una sonrisa divertida.

-Ya dime, ¿qué tienes planeado?.

Alcé mis cejas y puse a trabajar al mapa de mi cerebro para encontrar algún lugar al que ir.

-Ya te dije, es sorpresa.

Luke sonrió nuevamente y abrió la puerta dándome el paso a salir primero.

Definitivamente esto sería una buena anécdota.

**

Camino al café que había en el centro de la ciudad mi estómago iba hecho una casa de mariposas que revoloteaban sin parar. No había procesado el hecho de salir con Luke por todo lo rápido que había sido todo. Ahora, teniéndolo a mi lado hombro con hombro y con nuestras manos casi rozándose mis piernas querían doblarse por los nervios.
Respire hondo de forma disimulada y deje salir el aire tratando de relajarme.

Al llegar al lugar abrimos la puerta haciendo sonar una campana. Inmediatamente el olor a dulce inundo mis fosas nasales y me hizo sonreír.

-¿Qué pedirás?.- pregunto Luke mirando la carta.

Pensé un momento tratando de decidir entre la variedad de shakes y dulces que mis ojos veían.

-No lo sé. Es difícil.

Ambos reímos y cerré la carta finalmente decidida. Al acercarse la mesera, le dimos nuestro pedido y a los pocos minutos tenía mi shake de oreo frente a mí y Luke tenía su chocolate caliente junto a un dulce de crema pastelera.

-Eso se ve rico. - dije observando su pastel.

Luke tomo el cubierto para sacar un pedazo de pastel y lo acercó a mi boca. Reí despacio y abrí mi boca para dejar que el dulce entrara en ella. Cerré mis ojos saboreando el sabor exquisito que enamoro a mis papilas. Luke me sonreía mientras sorbía su chocolate caliente.



María Vergara

#7096 en Novela romántica

En el texto hay: amigos, amor, primer amor

Editado: 16.04.2019

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