Yo oí que...

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1: Yo oí que...

Terpsícore.

No había nada más raro y reconfortante que sentir mi cama después de  seis largos meses.

Pasar una noche entera sin ruidos ni incomodidades era como el paraíso, no me quejaba de la clínica, en realidad era un segundo hogar para mi pero no faltaba en las madrugadas aquel que gritara por alguna rara razón así que poder dormir cuatro horas seguidas era la gloria en ese tipo de lugares.

Al bajar encontré el rostro sonriente de mi madre preparando el desayuno, y a pesar de que no cocinara muy bien, no había tenido este tipo de atenciones en un largo tiempo así que me deje consentir.

Se despidió de mi algo preocupada y yo hice mi camino a la escuela. Al caminar por la calle un auto pasó cerca de mi y para mi mala suerte salpicando agua de un charco.

Conté hasta tres, respire y seguí mi camino.

Veamos el lado bueno, Core

Era reconfortante saber que no tendría clases con los estúpidos de mis antiguos compañeros ya que ellos ahora estaban en la universidad mientras que yo por el tiempo que perdí tenía que cursar mi último semestre. Pero al menos mi amiga, Lisa estaría ahí, ella aun no lo sabia pero seria su nueva compañera, la ultima vez que la vi cundo fue cuando estuvo en la clínica para visitarme y contuve mi emoción de decirle que ya saldría para darle una "sorpresa".

Al entrar me dirigí a mi aula, era mejor si no encontraba a nadie que conociera y a lo lejos nadie podría hacerlo. La primera clase que tocaba y choque con alguien, sentí mi cara enrojecer de enojo y al voltear noté a Lisa.

Ella se me quedo viendo y me golpeo el hombro.

—¡Estúpida! ¡¿Porque ositos no me dijiste que venías?!—Dijo mi linda amiga golpeándome el hombro todavía.

—¿Ositos? Y realmente quería que fuera una sorpresa.

—Estoy tratando de no decir groserías pero eres una tonta, desconsiderada, maldita...—Y antes de que pudiera seguir insultándome llego el profesor y nosotras entramos al aula.

Al parecer el enojo de mi amiga se había desvanecido ya que al terminar la clase iba explicándome que había cambiado en mi ausencia aunque en realidad eso me decía cada que iba a visitarme así que o único novedoso eran las caras nuevas de estudiantes más pequeños y algunos de intercambio.

El primer día de escuela era un asco, cualquiera diría eso aunque estuviese en último año.

Lisa y yo nos dirigimos a mis taquilla, ya que yo iba cargando todas mis cosas.

Por suerte no se la habían asignado a nadie, admitía que aunque estuviera a unos pasos de la taquilla de la persona que más odiaba en este instituto, era lindo estar cerca de la salida de la escuela o al menos lo era para mi.

Así que si, valía la pena el riesgo de encontrarme a Alex.

Que por lo que Lisa me había dicho no había terminado la escuela por reprobar materias.

Y hablando del rey de Roma... Alex, Tomas y Max que se asoma.

—¡Pero mira quien es! ¡Mi infiel favorita!—Exclamó el estúpido de Tomás.

Aquí Tomas es estúpido, Alex es idiota y Max, bueno Max es otro asunto.

Trate de ignorarlos pero era imposible.

—¿Sabes algo Tom? Yo oí que esta loca.—Dijo Alex

Esta bien, esta bien, contemos hasta tres.

1...2...3...

—En realidad yo oí que esta en depresión, claro, después de que Luke la dejó.—Tomas siguió.

1...2...3...

—Yo oí que tuvo un bebé. Espero que no sea tuyo Max.—Este le dio un golpe en la cabeza a Alex.

1...2...3...

—Yo oí que se fue a Taiwan.—Dijo Tomas.

¿Que ya no se les ocurren más insultos?

—Yo oí que se escapó con un chico pero, ¿Quien querría huir con ella?

De nuevo a contar.

—Pues yo oí que estuvo en un hospital para locos.

1...2...3...

—Y nadie la fue a sacar de ahí porque ni su mamá la quiere.

1...2...3.. Esperen, ¡¿Qué?! Oh no, no lo dijo.

—Oh no, no lo dijiste.—Dijo Max mirando sorprendido a Alex al igual que Lisa.

—Si lo dije, ¿Y?—Contestó.

1...2.. Al diablo.

Me abalancé sobre el y empece a soltarle golpes.



Sparkle Guuurl

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En el texto hay: novelajuvenil, romanceadolescente, enemigos

Editado: 17.08.2019

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