Yo oí que...

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12: La Historia.

Terpsícore.

Estaba en mi casa con Alex viendo televisión y hacía poco tiempo de que Max se había ido a ver a Sam.

Fue un poco complicado explicar porque Max había acudido a mi casa y no con sus amigos.

El les había dicho que se estaba quedando en casa de una amiga, no yo, no su hermana.

—¿Entonces tu ya sabías todo?—Dijo Alex.

—Así es.—Tampoco había podido explicar esa parte.

—Últimamente me imaginaba que tu y Max tenían algo.—Yo lo miré perpleja.—A veces veía su auto afuera, siempre están susurrando los dos e incluso te enteraste antes que nosotros de su orientación sexual. ¿Cómo es posible eso?

—Bueno... es una relación algo complicada.

—Me imagino, con el engañaste a Luke.

Mi mente estaba decidiendo entre contar toda la verdad y confiar en él o seguir mintiendo.

—¿Si te cuento algo prometes no decirlo a nadie?

—Claro.—Me miró confundido.

—Yo nunca engañé a Luke.

—¿Qué?

—Pues necesitas saber "la historia" desde el principio.

—Esta bien...—De seguro me tomaba de loca como siempre.

—Resulta que mi creador estaba casado y le fue infiel a su esposa con mi mamá y me tuvieron a mi, mamá no sabía nada y mi papá tenía un hijo de mi misma edad. Así que nos mudamos aquí solas, en frente de tu casa.—Reí por nerviosismo. Nunca le había contado esto a alguien, ni a Lisa porque lo había vivido conmigo.—Los primeros años de mi vida el estaba al pendiente de mi en cuestión de dinero, pero era muy estricto y agresivo. Algunas veces se ponía ebrio y llegaba a decir que arruine su vida y su matrimonio.

—Yo nunca recuerdo haber visto algún señor por tu casa.

—Si bueno, le daba vergüenza que alguien lo viera aquí. Siempre llegaba muy temprano o muy noche. Incluso en días no sabíamos nada de el. Una vez se le ocurrió tratar de pegarme por ser "desobligada", solo por que me mandaron a la dirección por golpear a un niño tonto llamado Alex, ese fue el límite de mamá y se fue de nuestras vidas al menos por un tiempo, sin avisar. Mamá decidió que era momento de salir adelante y consiguió empleo hasta que encontramos a mi creador con su familia siendo muy felices.

—¿No tenían más familia?

—Solo una tía al otro lado del país pero no teníamos dinero.

»Yo estaba muy enojada, todo el tiempo porque sentía que nunca fui suficiente para el que debería de llamar padre. Más enterándome de lo mucho que cuidaban a su hijo, tenía el futuro asegurado y yo no, yo me sentía impotente.—Se me empezaba a formar un nudo en la garganta.

Pero no era la hora de ponerse a llorar.

—No me tienes que contar si no quieres.—Tomó mi mano.

—Si quiero, confío en ti.—Trague saliva y seguí.—Mi hermano sabía de mi pero me odiaba, y lo entendía yo también lo hacía. Se cambió a la misma escuela pero nunca cruzamos palabras. Un día enojada y hormonal salí de la casa y rompí todas las ventanas de la casa de ese señor, rayé su auto; se mudaron algunas veces pero cada vez que me enojaba por algo ajeno me desquitaba con sus cosas. Nunca tocaba las de su hijo o su esposa. Un día, por error quebré la ventana de mi hermano y creo que ya estaba un poco arto de mi así que regó el rumor de que me había acostado con el.

—Espera...

—Déjame continuar.—El asintió.—Regó el rumor y el que era mi actual novio, Luke, era uno de sus mejores amigos así que decidió creerle a el, y terminé siendo una zorra para sus amigos. Así que lo más maduro que hice fue hablar con el señor ese, quería acabar con todo lo juro, le iba a decir que ya no iba a hacerles nada y a pedir perdón por todos mis actos. El haber perdido a Luke me hizo de alguna manera tocar fondo. Tratar de dejar mi enojo de lado.

—¿Y qué pasó?

—Estábamos hablando, ya ni siquiera recuerdo la conversación, solo se que se enojó más y trato de golpearme en ese momento llego mi hermano, que a este punto ya haz de saber que es Max y trato de defenderme pero lo golpeó, muy duro, quedó inconsciente.

»El odio llegó en mi y tome un destornillador que estaba por ahí y se lo clavé en el abdomen. Llego su esposa, creyó que yo le hice eso a Max y luego llegó la policía y con eso llegaron los juicios, Max no podía decir nada por ser menor de edad.

»Así que mi padre y su esposa declararon en contra mía. Mi abogado decidió mandarme al psicólogo y este evito que me mandaran a la correccional o a un reclusorio diciendo que tenia mis problemas de ira, consiguiendo que solo me mandaran a la clínica aunque mi problema no fuera 100% real con una orden de alejarme de el y su esposa. Me ayudaron a controlar todo lo que sentía.

»Tiempo después Max fue a verme a la clínica a agradecerme por haberlo defendido después del rumor que había esparcido. Comenzamos a llévennos bien, como los hermanos que somos.



Sparkle Guuurl

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Editado: 17.08.2019

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