Yo te esperaba [saga Griegos#6]

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 7

Tabhita

Miré por la ventanilla del auto y sentía los nervios a flor de piel. Conocía bien ese camino, hace ocho años lo habíamos recorrido en una noche llena de ilusiones para mi. Miré de soslayo a Tomasso quien iba sumido en sus pensamientos, no entendía por que íbamos por este camino.

Suspiré y cuando miré el mar a mi izquierda, mordí mi labio. Íbamos hacia el risco, donde estuvimos esa noche bajó las estrellas y los besos se salieron de control para culminar en mi entrega.

Frunci el ceño al darme cuenta que  había un portón alto de hierro... yo recordaba y ahí no había nada. Era un lugar escondido.

— ¿dónde vamos Tomasso? — él me miró pero supe que estaba retraído en sus pensamientos.

— a casa — lo miré interrogante,¿había construido su casa donde le entregué mi virginidad hace ocho años?.

Los portones se abrieron y mi mirada se posó en aquella casa que parecía un pequeño castillo con una torre.

Me quedé fascinada por que parecía de un cuento de hadas...

El auto se estacionó enfrente y no esperé que me ayudaran a bajar, cuando mis pies tocaron el pavimento, admiré mejor la casa...

— ¡es preciosa!—sentí la presencia de Tomasso junto a mi pero mis ojos admiraban el que era mi hogar desde hoy.

— me alegra saber que te ha gustado — lo miré pero él veía la casa.

— ¿por qué aquí? — él tenso su mandíbula y no respondió inmediatamente.

— me gustó el lugar.

Pasé la lengua por mis labios.

— esa noche lo descubrimos — él asintió.

— me gustó las vistas esa noche — enarque una ceja por que ahí lo menos que hicimos fue admirar las vistas del lugar — ¿te incómoda?

Negué aunque no estaba segura.

— me gusta la casa que construistes parece un castillo.

El cambio el tema.

— te mostraré tu habitación y te presentaré el personal encargado de la casa, debo salir.

Asentí y me sentí triste al pensar que mi primera noche en la casa lo haría sin su compañía... Sacudi la cabeza y deseche esos pensamientos.

Cuando entramos a la casa, me encantó el decorado, los muebles eran de madera tallada, parecían antiguos, aunque era mezcla de lo antiguo y lo moderno.

— Tabhita —  miré a Tomasso — él es Geoffrey, mi mayordomo y quien lleva la casa, si algo no te gusta de la casa se lo dices a él.

— un gusto señora Tziolis — iba a protestar pero callé ya que pronto llevaría el apellido de Tomasso.

— ¡mamá!—me giré para ver bajar corriendo los escalones a Xander. Él llegó hasta mi y me abrazó fuerte — ¿nos quedaremos en la casa de papá?

Miré el rostro lleno de emoción de mi hijo.

— está es tu casa Xander — respondió Tomasso — tuya y de tu madre.

Xander me miró con ansiedad y supe que mi hijo necesitaba sentirse seguro y yo haría todo lo que estuviera en mis manos.

— este precioso lugar es nuestro hogar Xander, ¿ya elegiste habitación?

El rostro de Xander se iluminó.

— si mamá, tiene una vista impresionante, nuestro nuevo hogar me hace pensar que en cualquier momento aparecerán Dragones.

Solté una carcajada de gozo por mi hijo. Miré a Tomasso pero estaba distraído con su móvil...sentí una punzada de celos pensando que era con Cleo que se estaba comunicando. Su móvil no dejaba de sonar aunque un sonido bajó.

Pensé en mi hijo y trate de sonreír nuevamente con alegría.

— harás magníficos dibujos — él asintió.

— papá — Tomasso levantó la mirada y guardo su móvil para escuchar a su hijo — ¿te molesta que use tu portátil? Me gustaría ver los rasgos de un dragón para pintarlo.

Tomasso se acercó.

— puedes usarla pero bajo la vigilancia de tu madre —Xander abrazo a su padre.

— gracias papá — lo soltó y nos miró a ambos con una sonrisa — quisiera una foto de nosotros tres juntos.

Mis ojos se llenaron de lágrimas al escuchar hablar a mi hijo.

— claro que si Xander y la enviaré a ampliar para colgarla arriba de la chimenea.

El sonrió.

— debo irme — besó la cabeza de Xander y luego se acercó a mi, lo miré titubear pero luego se inclinó para dar un beso en mi mejilla — bienvenida a casa — se giró pero se detuvo al parecer cuando recordó algo — desde hoy tienes un guardaespalda, su nombre es Kandar — y como si lo invocó Tomasso entró un hombre muy alto, su expresión era de pocos amigos — Kandar conoces tus obligaciones.

— si, Señor Tziolis.

— Xander y Tabhita no pueden estar solos ni en el jardín.

— entendido Señor —Tomasso salió de la estancia.

— Señora Tziolis le mostraré su habitación, por el ascensor interno han subido sus maletas a la habitación — fruncí el ceño.



Kgerals

#136 en Novela romántica
#17 en Thriller
#8 en Misterio

En el texto hay: griegos, amor apasionado, saga griegos

Editado: 18.02.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar