Yo... Te Voy A Juzgar

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Capítulo 3

Narrador.*

La niebla invadía el pueblo, a los lejos en el bosque se encontraba una cabaña, era agradable, solitario y por eso el verdugo en ese lugar se escondía.
Sentado mirando al frente, sus manos estaban cubiertas de sangre, aquella que nunca imaginó que alguna día iba a derramar, pero la vida es extraña y te obliga hacer cosas que parecen raras.

Miró un momento el lugar, llevaba tanto tiempo en soledad y aún así no había perdido la cabeza por completo, estaba conciente, sabía lo que hacía y que todo aquel que moría lo merecía.
Llevó sus manos a la máscara y la retiro, su mano subió a su rostro, sintiendo las cicatrices que hay en el.
Se mantuvo en silencio, deseaba más que nada que el pasado regresará.
Se observó en el espejo, dejando ver que sus ojos son tan oscuros como las sombras que habitan en el infierno.
A su mente llegó un recuerdo y sin poder evitarlo su puño a ese espejo llevó. Este se estrelló de inmediato, tenía unos brazos fuertes, un cuerpo rápido y ligero que le ayudaba bastante.

Se alejó de ahí, tomó asiento en la pequeña mesa que tenía y encendió el radio, escuchando, queriendo saber que pasa... Ha juzgado y lo más seguro es que lo estén buscando.
Escucha con atención la prensa.

— Una muerte más es lo que a pasado el día de hoy. Los jóvenes están muy asustados por el hecho de que el juez no se detiene ni con los más jóvenes. — Dijo la reportera con voz fuerte.

— La policías intenta encontrar al causante, pero el hecho de que no hay huellas ni artefactos que posiblemente utilizó todo lo hace más complicado. Algunos estudiantes dicen que lo han visto. — Dijo mientras se escuchaba voces cerca.

— ¿Qué sabe usted sobre el famoso asesino? — Preguntó posiblemente a uno de los estudiantes.

— Hola, mi nombre es: Celeste y yo sé mucho sobre él. — Dijo la voz de esa chica que no le agradaba para nada.

Estiró su mano y tomó el cuchillo.

— Verán lo he visto en muchas ocasiones y creo que le gustó, no lo culpó si está enamorado de mí. — Dijo de manera egocéntrica.

— ¿Porqué cree usted eso?, ¿Acaso sabe quién es él?, Si es así debería ir a la policía. — Dijo la reportera, con obviedad.

Se quedó en silencio un momento, quizás analizando que debía hablar de algo que pareciera real.

— Lo creo porque lo he tenido frente a mí, solo me observa, cuando camino sola por las calles siento que va detrás de mí, protegiéndome. Aunque quiero aclarar que no se quien es, no me ha mostrado su rostro... Aún. — Dijo en un tono que hacía que su enojo creciera.

Apretó el cuchillo y lo encajó con fuerza en la mesa haciendo que está se partiera, era vieja así que era obvio que eso pasaría.
Miro a los lados, se acercó a uno de los cajones y tomó un cuchillo, lo acercó a su mano e hizo una débil cortada.
Regresó a la sala poniéndose su máscara, tenía cosas que hacer, juzgar, de la misma manera en la que lo habían hecho contra su persona, no le interesa lo que pudiese pasar, no moriría tan sencillamente...

Samantha.*

Llegue a la casa, abrí la puerta y entre, hice una mueca llevando mi mano a mi nariz, giré mi cabeza a un lado notando que ahí está mi hermano, en el sofá fumando marihuana.

— Que asco, se supone que te habían dicho que no lo hicieras adentro. — Recordé yendo a las escaleras.

— Eso solo lo dicen las chicas con las que duermo. — Dijo soltando una carcajada.

No le presté atención y solo subí a mi habitación, me encerré ahí, tomé mi teléfono y busque en internet la historia del pueblo.
Había noticias muy recientes, demasiadas, la mayoría son asesinatos, recordé la historia que Johana contó y busque de hace cinco años. La primera que salió fue la de él suicidio del joven Elías Jacobo.

"La noche del 31 de octubre se escuchó un fuerte disparó que alarmó a todos los vecinos de la calle 14 del lado sur del pueblo. La policía llegó de inmediato encontrado como el joven Elías Jacobo de solo 25 años de edad se había quitado la vida de una manera tan horrorosa. Las personas indican que fue debido a la desaparición de su hermana, nunca fue encontrada, las personas le juzgaban, decían que él la había asesinado y que por ello nadie sabía de ella. Tal vez la culpa de ello lo llevó a cometer tal acto."

Me quedé perpleja... ¿Le juzgaban?, ¿Qué se creen las personas para juzgar de esa manera a alguien?
Continúe bajando, hay un vídeo. Lo abrí y me sorprendí al ver a el chico que se había suicidado, me enderece y mire el vídeo sentada.

— Hola a todos... Hago este video porque mi hermana está desaparecida, mírenla, es linda, es una chica agradable... Le gusta ayudar a las personas. — Dijo haciendo que sus ojos derramen lágrimas.

Apreté los labios al ver tal cosa, ese no es el rostro de un hermano que asesinó a su hermana.

— Llevó días enteros buscándola, es lo único que tengo, les pido que compartan el vídeo, que hagamos lo posible para que mi hermanita vuelva a casa. — Dijo sonriendo un poco.

Me video se terminó, fruncí el ceño al bajar a los comentarios que las personas habían hecho.

"¿Crees que haciendo este video nadie sabrá que lo has hecho tú?"

"Me das asco."

"Deberías matarte."

"No queremos escorias así en el pueblo."

"Sería mejor que te mueras."

Deje de leer al sentir tanta repulsión, las personas son sumamente malas.
Me quedé mirando al muchacho del vídeo... Quizá comprendo un poco lo que haces, pero tampoco creo que este bien.
Quizás el juez desaparezca si se encuentra el cuerpo de su hermana... El problema es que no sé como buscar, la noticia tiene cinco años, posiblemente en este año la chica tendría... Veintidós o veintitrés... Solo hay una escuela preparatoria eso indica que estudió en el mismo lugar que yo, muy bien, voy a detener al verdugo...

 

Espero que les guste.
Gracias por leer.
Voten y comenten.❤️
 



Margarita Barraza

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En el texto hay: misterio, asesinatos, suspenso

Editado: 02.08.2019

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