Zafiro

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Capítulo V

Nunca digas nunca:

Acomode mi cabello en una alta cola. Inhale y exhale el aire mientras que estiraba los músculos de mi cuello, piernas y brazos. Puse la música a sonar y comencé a trotar como cada mañana. La pequeña corriente de brisa del día soleado golpea mi rostro, dejando un sabor de refrescor en el.

—Buenos días Rose— salude con una amable sonrisa a la chica que siempre me encontraba en la mañanas cuando iba a correr.

—Buenos días para ti también Luz.— se despidió alzando la mano en vía contraria a la mía

Seguí con mi marcha hasta llegar al parque y comencé con mis ejercicios. Varias gotas de sudor recorriendo mi cuello, pero las parte con las manos. Correr por las mañanas me hacía de algún modo, tener la mente en equilibrio y despejada.

Estos días no habían sido los mejores precisamente. La agencia de la FPA no hacía otra cosa más que presionar y hostigar con que cazara a Seraj, constantemente me recordaban que tenía un plazo limitado y si no lo hacía, me sacarían del caso. Por otro lado tenía a Christopher, que no se había vuelto a acercarse más a mí en forma directa, pero, cada vez que tenía la oportunidad de estar en el mismo lugar que yo, no hacía otra cosa más que mirarme de forma aguda y penetrante, y eso me ponía de las puntas. Puesto que no quiero que nadie de la familia Baermann, se entere que algún momento de mi vida, tuve la desafortunada coincidencia de conocerlo. Por lo poco que he descubierto sobre él aquí, es que la familia de Ducke mantenía una relación estrecha con la familia Baermann, tanto en negocios como en amistad.

Si tan solo hubiera sabido eso antes de lo ocurrido.

Otro punto es el clan Baermann, ellos ya se han resignado a mi presencia en la casa. Por mi parte trato de ser lo más cordial posible y de vez en cuando Amalia lo trataba de ser también. Y eso si que me sorprendió. No quería mas peleas, eso no le hace bien a nadie y más ahora que por un mal manejo de unos de los auditores de la empresa, esta se ha visto envuelta en apuros económicos. De alguna forma, esto ayudó para que los miembros se interesaran más en hacer que la empresa se recupere económicamente. Algunos porque en verdad querían que la empresa siguiera existiendo, y otros para poder seguir dependiendo de ella, como en los últimos años

Y así se fueron los días, como la brisa que tocaba mi rostro cada mañana al correr. Sin ninguna novedad o movimiento alguno. Había una calma demasiada sosegada para mi gusto, eso me hacía estar más alerta que nunca. Pues, nunca se sabe cuando el adversario va a dar su estocada, para así acuchillarte por la espalda.

Ese tipo de gente son como las víboras, sólo esperan el momento en que estés tranquilo y confiado, para así, atraparte y asfixiarte hasta que ya no puedas más.

En el trascurso de la semana pude dar con más datos de Seraj. Tuve que involucrarme más de lo que me hubiera gustado en la otra cara de la empresa, pero era la única forma certera que tenia de dar con él. El hombre era un buen negociador, sabia como manejarse. Según mis fuentes estaba haciendo movimientos astutos en las afueras de Alemania, robando joyas preciosas. Era difícil seguirle las pisadas, a pesar de lo cerca que lo tenía.

Andrea por su parte no estuvo mucho tiempo conmigo, le asignaron una misión y tuvo que partir hacia Italia para hacerse cargo de un caso. Nos manteníamos en contacto vía llamadas telefónicas como por video. Me contaba las cosas que estaban haciendo, y lo que le fascinaba estar allá con la misión que le asignaron.

—No te preocupes, llegaré en dos días para ir a la fiesta de los Untermann.—. parloteaba sin cesar acerca de lo que llevaría y demás.

Mi mente viajo lejos, ya que es en esa fiesta donde llevare a cabo la primera fase del plan. No era para nada sencillo. Seraj lo quiso así, intente por los hilos de las empresas ponerme en contacto, pero me ignoro en su totalidad y esa fue la solución más acertada que vi y encontré. Era un hombre que no se deja ver tan fácilmente. Se maneja muy bien dentro del entorno. Tengo mis informante en el bajo mundo, y ellos me lo corroboraron.

Detuve mi corrida y deje que entrara en mi sistema una gran bocanada de aire. El sudor recorría mi rostro y cuello. Y podía sentir las palpitaciones de mi corazón aceleradas así como las palpitaciones de las venas de mi cuello. Cerré mis ojos y lleve los brazos a lo alto de mi cabeza para estirar los músculos. Mientras lo hacía inhale y exhale. Unos mechones de mi cabello se pegaron en mi frente y los hice a un lado.

—¡Adiós Luz!— se despide con la mano la chica de las mañana como yo la llamo, amistosa mente.

—¡Adiós Rose!.—hice el mismo gesto de saludo.

Me disponía a dar la vuelta, pero me tropecé con algo consiste y firme. Era un cuerpo fuerte, lo que hizo que callera al suelo inmediatamente.



KatheHerrera__

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En el texto hay: traicion, suspenso y romance, misterio y suspenso

Editado: 01.07.2019

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