Zafiro

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Capítulo XXII

¡No entiendo!

Introduzco la llave dentro del agujero y espero unos segundos para después escuchar un clic proveniente del seguro, entro a la habitación y lo primero que hago es deshacerme de aquella camisa con sangre seca, busco, bajo la mirada de Adam, una ropa que ponerme, al encontrarla voy directo al baño y me cambio, una vez termino, en el bote de la basura hecho la camisa que ya no tiene remedio alguno. Al cerrar la puerta a mi espalda veo como Adam camina de forma despreocupada por la habitación, con una mano sostiene su celular y con la entrada está guardada dentro de un pantalón jean, el cual moldea su cintura y piernas de manera tentadora.

Dejo escapar un poco del aire y muerdo mi labio inferior mientras trato de controlar mis pensamientos descabellados, creo que tanto estar inmersa en la aura en que me tiene sumergida este hombre ya esta comenzado a hacer estragos en mi mente.

Adam deja de pasearse, se voltea dándome el frente y con la mano que tiene desocupada me indica que todo está bien y que espere unos segundos, asiento mientras me acomodo en el borde de la cama arreglándome las sandalias. Busco con la mirada mi celular, pero después recuerdo que no lo he sacado del asiento trasero del coche, tan solo subí con mi laptop.

Los segundos de Adam se están prolongando más de lo que me ha dicho, así que busco mi laptop y cruzándome de pies sigo con lo que había dejando a mitad en el coche, deslizo mi dedo y busco aquella carpeta que tengo en el escritorio, introduzco la clave que protege mis archivos e instantáneamente se despliega una serie de archivos sobre la pantalla, busco entre ellos el que me interesa y le dio clic sobre el mouse de la laptop, en ese momento se presenta mis conclusiones y aprovecho la distracción en el que está inmerso mi jefe para apuntar aquellas a las que he llegado en estos días, principalmente las que me ha revelado Thiago y la que he descubierto al salir de aquel pueblo, escribo nuevamente la adivinanza sobre la hoja en blanco y comienzo hacer mis típico trazos, aquellos que me ayudan a entender el mensaje oculto que hay entre las palabras.

¿Qué es el doble animal?

- Es el gato, porque es gato y araña a la vez.

( Es una dirección, es algo, contiene información)

- Es la mariposa, porque es gusano primero y luego mariposa.

( ¿ Eres algo o alguien? ¿Qué tienes para darme? )

Dejo el clic sobre aquello último y pienso que puede haber tras aquello.

En un principio pensé que era la primera opción, pero después de pensar con la cabeza fría, puede notar que esa no puede ser la única opción, había algo más por descubrir y eso lo pude notar cuando Adam me dijo en la noche que algo no le cuadraba y que había una pieza faltante, en la noche pensé mucho en ello y vaya que si tenía razón.  El único problema ahora es que la pieza faltante es otro acertijo, no bien salgo de uno y estoy sumergida en otro, y uno que lo le encuentro lógica y razón alguna.

¿Será una dirección?, pienso mientras miro con detenimiento cada palabra.

—¿Qué haces?— tan pronto escucho su voz, cierro de manera abrupta la computadora, Adam se detiene y alza una ceja a manera de interrogación por mi actitud.

—Disculpa, es que... me asustaste—le digo parándome de la cama y tomando mi computadora como si fuera mi propia vida entre mis manos, Adam baja sus ojos de mi rostros hasta mis manos y ahora alza su otra ceja, la cual le hace compañía aquella que tiene una cicatriz al finalizar.

—Así de perturbada tendrá la conciencia agente Baermann...

Ignore su comentario y el doble sentido por el cual estaba teñido.

—¿Nos vamos? —le pregunto sosteniendo el pomo de la puerta. No dice nada, toma su chaqueta y cubre con ella su hombro y brazos.

Ambos nos entremos en aquel cubículo metálico y esperamos los segundos para llegar al primer piso, al pisar un pie afuera, una efusividad y algarabía se siente por todo la recepción del hotel, miro a mi alrededor mientras camino al compás de Adam y todo el lugar está en su máximo esplendor. Las decoraciones que antes gritaban alegría y diversión, algo ahora gritan, sencillez y sensualidad, pero sin perder ese toque de entretención. Seguimos nuestros camino sin detenernos en los detalles, pero antes de pasar por la puerta una voz potente gritan el apellido de Adam, este al escuchar la manera en que nos llama, rodea con su mano mi cintura, me pega a su cuerpo y tratar de caminar lo más rápido posible, pero fue en vano, aquel señor fue más veloz que el viento y, en abrir y cerrar de ojos, ya estaba en frente de nosotros, con un sonrisa adornando su rostro regordete y con unas cuantas gotas de sudor amenazando salir por el esfuerzo de gritar y correr a la vez.



KatheHerrera__

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En el texto hay: traicion, suspenso y romance, misterio y suspenso

Editado: 01.07.2019

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